consejos para cumplir con los certificados de eficiencia para casas
Guía Práctica Soluciones de eficiencia energética

10 consejos para cumplir con los certificados de eficiencia para casas

Cuando te dispongas a alquilar o vender un edificio o un piso, tienes que tener en cuenta que debe cumplir una serie de requisitos relacionados con su eficiencia energética. El principal es la necesidad de contar con algunas certificaciones de eficiencia de la casa o la vivienda. Para conseguirlas hay que dar una serie de pasos. Y antes de siquiera pensar en darlos, es mejor que te asegures de que tu vivienda o edificio reúne las características necesarias para conseguir la mejor calificación posible en los certificados de eficiencia para casas.

Es obligatorio que todos los edificios y viviendas de nueva construcción cuenten con un certificado de eficiencia energética desde hace ya varios años. En concreto, desde la misma fecha que es obligatorio que una vivienda o edificio en venta o alquiler cuente con ellos. Desde el 1 de junio de 2013. En este caso, no suele ser un problema conseguirlo, y de ello se encarga la constructora, que lo tendrá cuando estén terminados y dispuestos para su venta. Pero en el primero de los casos es probable que tengas que tomar algunas medidas. ¿Cómo conseguirlo? Te mostramos algunos consejos para que no tengas dificultades en la obtención de certificados de eficiencia para casas. Pero antes, te aclaramos de qué se tratan.

¿Qué son los certificados de eficiencia para casas?

Los certificados de eficiencia para casas no son más que los certificados de eficiencia energética para edificios o para viviendas. Se trata de un documento de carácter oficial que redacta un técnico habilitado para ello después de comprobar que el edificio o vivienda en cuestión cumple las normas necesarias para conseguirlo. Se necesita tener para un edificio cuando es de nueva construcción, como hemos mencionado. Y obligatoriamente cuando se quiere vender una vivienda aunque se haya construido hace años. También en el caso de ponerla en alquiler. En estos casos, el certificado lo tiene que conseguir el propietario del inmueble.

¿Qué información tienen estos certificados de eficiencia para casas? Pues toda la relacionada con sus características en cuanto a energía, relatadas con total objetividad. Por eso estos certificados los tramita un técnico independiente. El certificado, de obtenerse, asignará una letra, de la A a la G, que marcará el nivel de eficiencia energética de la casa. La A indicará el mayor nivel de eficiencia energética, y la G, el menor. En la asignación de dicha letra se tiene en cuenta el consumo de energía de una vivienda o edificio en un año. Este consumo se calcula examinando las necesidades de consumo en condiciones normales. También se tiene en cuenta el número de personas que viven habitualmente en ella.

Para su cálculo se tienen en cuenta muchas variables. Entre ellas el tipo de sistema empleado para obtener agua caliente y calefacción. También el sistema de iluminación y, si se cuenta con uno, el de refrigeración de la casa. Además, también se revisa la ventilación para comprobar su nivel de eficacia. Los elementos que se analizan para obtener certificados de eficiencia para casas, tanto en el caso de edificios completos como en el de viviendas individuales o pisos, no se quedan aquí. También se revisa su carpintería exterior, así como sus cerramientos, la climatización que tiene y cómo son sus ventanas.

Evidentemente, cuanto mejor sea la calificación energética de una vivienda, mayores posibilidades de cambiar de manos tendrá. No solo porque el certificado asegurará que tiene un buen nivel de aislamiento del calor y del frío. También porque estará preparada para consumir menos energía, y esto hace que las facturas de calefacción y electricidad sean menos abultadas. Lo mismo sucederá con la venta. Además, revalorizará un poco el precio del inmueble. En cuanto al alquiler, también se podrá pedir un poco más al mes, aunque todo depende del mercado de alquiler de la zona y del resto de características de la vivienda o edificio.

Pasos a dar para conseguir mejor calificación energética

Antes de poner cualquier anuncio de venta o alquiler de una vivienda, es conveniente planificar los pasos a seguir. Y hacerlo con bastante antelación. Porque antes de solicitar los servicios de un técnico que tramite los certificados de eficiencia para casas, hay que valorar si merece la pena intentar mejorar sus instalaciones para intentar conseguir mejorar la calificación que obtendrá.

Evidentemente, hacerlo costará dinero, porque en muchos casos implicará reformas. Pero, por ejemplo, en el caso de viviendas que tengan ya cierta antigüedad, al hacerlo también las revalorizarás. Eso independientemente de la calificación que obtengan. Solo cuando tengas ya las obras de mejora finalizadas será conveniente ponerte en contacto con un técnico para tramitar la certificación.

Qué hacer para mejorar los certificados de eficiencia para casas

Para conseguir mejores certificados de eficiencia para casas hay que actuar sobre todo en el aislamiento de la vivienda y su nivel de climatización. En el caso de los edificios de nueva construcción esto es más sencillo de controlar. Ya de partida se procura que todos los muros exteriores del edificio estén bien aislados, por lo que el nivel de aislamiento en su interior será mayor. A su vez, también se procurará aislar cada uno de los pisos o viviendas que haya en su interior.

En el caso de que se vaya a vender o alquilar un edificio antiguo, lo más recomendable es contactar con una empresa de reformas para que revise el nivel de aislamiento exterior del edificio y, en caso de que puedan acometerse mejoras, proyectar cuáles pueden ser y realizarlas si el propietario lo autoriza. Eso sí, este proceso suele requerir una inversión económica notable, que tendrás que tener en cuenta.

Pero tiene su contrapartida, porque la mejora que se puede conseguir en cuanto a ahorro de energía al mejorar el aislamiento en edificios antiguos puede llegar a alcanzar el 50%. En otros más modernos, la rebaja en la factura de electricidad será menor, pero también se notará en el bolsillo. Eso por no hablar de que quienes vivan en él tendrán una mayor sensación de confort térmico. Tanto en invierno como en verano. Por un lado, en invierno entrará menos frío y se escapará menos el calor del interior. En verano se producirá el efecto contrario: el ambiente interior será más fresco, porque el calor tendrá más barreras para entrar.

No solo hay que revisar el nivel de aislamiento de las paredes. También es necesario comprobar que la carpintería metálica exterior, así como las puertas de acceso al interior y las que separan estancias proporcionan un buen nivel de aislamiento. Especialmente recomendable es comprobar el estado de las ventanas para ver si están bien aisladas y el puente térmico es correcto. Si no es así, el calor o el frío, en función de la temporada se escaparán por ellas y por los huecos existentes, aunque sean pequeños y prácticamente imperceptibles.

Esto llevará a un menor nivel de aislamiento y, por tanto, a una peor calificación energética de la vivienda. La reparación de los problemas que puedan tener mejorará el aislamiento y la calificación de los certificados de eficiencia para casas. En otro orden de cosas, también hay que comprobar que los suelos están bien aislados. Y no hay que olvidarse, si tienes persianas, de revisar sus cajas. Muchas veces son las grandes olvidadas, y por ellas se puede escapar calor y frío aunque las ventanas estén en perfecto estado.

Sistemas de calefacción y refrigeración

Además de actuar sobre el aislamiento, los otros dos elementos que pueden incidir directamente en la calificación energética de una vivienda o un edificio son sus sistemas de calefacción y refrigeración. En ambos casos se debe procurar contar con una instalación que destaque por tener un grado de eficiencia energética alto. Por ejemplo, en el caso de contar con un sistema de calefacción y agua caliente por gas natural, tener una caldera de condensación hace que mejore la eficiencia energética del sistema. Y de rebote, su calificación de cara al cálculo de los certificados de eficiencia para casas.

Esto ya no es un problema en la mayoría de viviendas españolas, puesto que la instalación de calderas de condensación es obligatoria desde hace varios años. Como consecuencia, a medida que las calderas antiguas van desapareciendo, se van sustituyendo por otras de este tipo. Por otro lado, en climas no muy fríos, la calefacción mediante sistemas de bombas de calor subirá puntos en la consecución de los certificados de eficiencia energética.

Otro de los sistemas que impulsará la puntuación en este caso será la instalación de sistemas de calefacción y refrigeración que funcionen mediante energías renovables. Es el caso de la aerotermia, que además es compatible con los conductos de sistemas de calefacción ya instalados. Entre ellos, de los sistemas de calefacción mediante radiadores y agua caliente, o los de suelo radiante. Si ya se utilizan en la vivienda sistemas de generación de energía o calor mediante paneles solares, o se opta por una calefacción de biomasa, la certificación energética puede mejorar bastante.

Estos son algunos consejos que puedes seguir para cumplir, e incluso mejorar, los certificados de eficiencia para casas. Pero para asegurarte de que lo haces correctamente, lo mejor es que contrates los servicios de una o varias empresas expertas en este campo. Si tienes que sacar el certificado energético de una casa o un piso, no te lo pienses más y asesórate con expertos para saber qué mejoras adoptar antes de la tramitación.

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