¿Qué hacer cuándo el calentador de agua tiene fugas?
Guía Práctica

¿Qué hacer cuándo el calentador de agua tiene fugas?

A lo largo de su vida útil, que está cifrada entre 10 y 12 años, con algunos modelos pudiendo alargar su buen funcionamiento hasta los 15, un calentador de agua puede tener varias averías. Algunas no serán muy evidentes, y puede que pase un tiempo hasta que te des cuenta de que hay algún problema. Pero cuando hay una fuga en el calentador de agua, aunque este siga funcionando, queda claro que hay un problema que hay que solucionar en el menor tiempo posible para evitar males mayores.

En estos casos, habrá que proceder de manera distinta si se trata de un calentador de agua eléctrico que si se trata de uno de gas. Pero en ambos casos habrá que tomar una serie de medidas para o bien arreglar el problema si no es muy serio, o avisar a un técnico experto antes de que el problema pase a mayores. A continuación tienes todas las medidas que tienes que tomar en cualquier caso.

Fuga en el calentador de agua de gas

Si lo que tienes es un calentador de gas, es muy poco probable que haya fugas de agua en este tipo de equipo, pero sí pueden darse en las calderas de gas. Tampoco suelen ser muy copiosas, y generalmente lo que se da es un ligero goteo. En estos casos, el problema se debe en la mayoría de los casos al desgaste de alguna pieza y a la de las juntas entre tuberías. También a un fallo en la válvula de expansión, que es la que se encarga de regular la presión del gas en el circuito.

Si la fuga se produce por esto último, tendrás que regularla, y en cualquier caso avisar a un técnico para que revise toda la caldera. Debes hacer lo mismo con el resto de problemas que pueda haber, para evitar fugas mayores o problemas más serios. Pero antes de nada, lo más seguro es cortar el paso del gas al calentador, y apagarlo. Así será más seguro esperar a los técnicos, por si acaso el goteo es señal de un problema más serio. Cuando lleguen, valorarán la fuga y sabrán qué hacer para acabar con ella en el menor tiempo posible.

Fuga en un calentador eléctrico: primeros pasos

La mayoría de las fugas en calentadores de agua, mucho más localizadas que las que aparecen en otros puntos del circuito de agua caliente o calefacción, se dan en termos eléctricos. Al contrario de lo que sucede con los calentadores de agua de gas, que haya una fuga en el calentador de agua puede deberse a varios motivos. Por tanto, lo primero que tendrás que hacer es intentar localizar e identificar el problema. Así podrás tomar las medidas adecuadas para solucionarlo. Dado que puede haber múltiples motivos para la fuga, también puede haber diversas soluciones, y no todas son válidas en todos los casos.

En los casos más leves, la fuga se solucionará ajustando alguna pieza que se ha aflojado por el paso del tiempo o el uso. Pero en los más graves, puede que la fuga no tenga arreglo y haya que cambiar el calentador. En cualquier caso, para llegar a este extremo primero tendrá que intervenir un técnico especializado. Será él quien valore si merece la pena arreglar la fuga, y por tanto el calentador, o cree que es mejor cambiarlo. Bien porque el precio de la reparación o el estado de la caldera hace que no merezca la pena repararla.

Cuando tengas claro el punto en el que se origina la fuga en el calentador de agua, puedes intentar repararlo. Si se puede, claro, algo que definirá no solo el punto por el que se haya iniciado la fuga. También por el tipo de avería. Eso sí, antes habrá que tomar algunas medidas. La primera es cerrar el paso al agua, algo muy sencillo. Basta con cerrar la llave de paso de la tubería que lleva el agua al calentador.

Una vez hecho esto toca vaciar el calentador de agua para poder hacer las reparaciones. Para ello busca una válvula en su parte inferior. Al abrirla podrás drenar el calentador y sacar de él todo el agua que tiene acumulado en su interior. Pero antes, si no puedes colocar un barreño de gran tamaño debajo para recoger el agua, hazte con un trozo de manguera y conéctalo a dicha válvula. Así evitarás que el agua que salga del calentador se derrame por toda la estancia. Tras enchufar un extremo de la manguera al calentador lleva el otro a un lavabo o fregadero, para sacar el agua por él.

Puede que en calentadores más antiguos, la válvula de drenaje parezca directamente un grifo. En los más actuales, la válvula contará tendrá una ranura, en la que hay que meter un destornillador para girarla y abrirla. Al abrirla, no necesariamente saldrá el agua a chorro. Puede que no salga más que un ligero chorro o casi nada. Cuando esto suceda no es que tengas que abrir otra tapa.

Lo que sucede en estos casos es que en el calentador se ha hecho un vacío y hay que romperlo. Lo conseguirás abriendo un grifo de agua caliente. En poco tiempo comenzará a salir el agua del tanque, y estará vacío aproximadamente en un periodo de entre 45 minutos y algo más de una hora, en función de su capacidad. Cuando esté vacío ya se pueden hacer las reparaciones.

Fuga por la brida

Este es uno de los puntos más comunes por los que puede haber un goteo por una fuga en el calentador de agua. La brida es una tapadera que hay en la parte de abajo de los calentadores. A ella se anclan y fijan habitualmente bastantes piezas del calentador. Si el calentador gotea por esta tapa, el problema suele requerir la intervención de un técnico para solucionarse, ya que implica el cambio de varias piezas.

En este caso hay que cambiar, para empezar, el ánodo que evita la acumulación de cal en el calentador. También hay que sustituir su resistencia, y finalmente la brida. No se puede cambiar una sola pieza, ya que las mencionadas forman una especie de paquete que hace que si se tiene que cambiar una, haya que hacerlo con las otras dos también. Pero en la inmensa mayoría de casos, con este cambio se solucionará el problema de la fuga en el calentador de agua.

Calentador que pierde agua por la válvula de seguridad

Otro de los puntos por los que suele aparecer una fuga en el calentador de agua es su válvula de seguridad. Generalmente se debe a que la presión que hay en el interior del calentador es más elevada de lo que debería ser. Entonces, el calentador decide que es hora de tomar sus propias medidas de seguridad para evitar problemas y por eso empieza a gotear. Así se alivia algo la presión, pero no el problema. Es más, si este no se ataja pronto, la situación puede empeorar y llegar a producirse una explosión.

En bastantes casos, el problema relacionado con el aumento de la presión no está en el propio calentador, sino en las cañerías de agua de la vivienda en la que está instalado. Es en ellas en las que en muchos casos está el exceso de presión. En cualquier caso, quien debe asegurarse de ello es un técnico en fontanería, que muchas veces se encargará también de solucionar el problema. Lo más común es tener que instalar una válvula encargada de la reducción de la presión para que las tuberías de la vivienda cuenten con un nivel de presión mucho más normal. En cualquier caso, una vez hecho esto, no está de más que un técnico revise el calentador. De esta manera se podrá descartar que el exceso de presión haya dañado el equipo.

Otros tipos de fuga

Los dos puntos que hemos mencionado son los más frecuentes para los orígenes de una fuga en el calentador de agua. No obstante, esta puede aparecer en otros puntos por debajo de su carcasa exterior. En estos casos hay que actuar con rapidez, porque si el agua circula por su interior se puede ocasionar corrosión, y como consecuencia, la estructura del calentador puede quedar dañada. Incluso pueden aparecer agujeros en sus componentes o su superficie.

En estos casos, la avería ya no podrá repararse y la única solución será cambiar todo el calentador. Si el calentador tiene este tipo de fuga, lo que tendrás que hacer cuanto antes es avisar a un técnico, que casi con total seguridad cambiará su ánodo. En cualquier caso, tanto si hay una fuga en el calentador de agua como si no, lo mejor es evitar problemas en él. Sobre todo los relacionados con la corrosión. Para ello es recomendable contratar un servicio de revisión anual de su estado. Así no solo evitarás fugas.

También podrás prevenir muchos de sus problemas antes de que se manifiesten. En cualquier caso, si el calentador tiene una fuga, no te asustes. ¡Reacciona rápido!. De ello depende muchas veces poder reparar a tiempo la avería antes de que vaya a más.

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