¿Por qué no debemos beber agua del grifo directamente?
Guía Práctica Soluciones de eficiencia energética

Ventajas de las válvulas de 3 vías termostáticas para ACS

¿Quieres saber cuáles son las ventajas de las VÁLVULAS de 3 vías termostáticas para ACS (agua caliente sanitaria)? Descúbrelas a continuación.

Las válvulas de 3 vías termostáticas están presentes en gran cantidad de tipos de sistemas de agua caliente sanitaria, o instalaciones de ACS. Es decir, en los circuitos destinados al calentamiento de agua potable que luego se destina al consumo humano. Por un lado se utiliza, como hemos mencionado, para el consumo. Por otro para la limpieza, tanto en duchas, lavabos y otro tipo de sanitarios; como en fregaderos, lavadoras y lavavajillas.

Estas válvulas de 3 vías termostáticas no solo resultan imprescindibles en ellos, como verás a continuación, sino que su presencia en este tipo de circuitos plantea no pocas ventajas. Pero antes de nada revisemos de qué tipo de válvulas estamos hablando cuando nos referimos a ellas.

¿Qué son las válvulas de 3 vías termostáticas?

Las válvulas de 3 vías termostáticas no son más que uno de los componentes de un circuito cuya función es facilitar la mezcla del agua caliente con la fría. Esto se hace para evitar que el agua circule por el circuito y llegue a su destino con una temperatura mayor de la deseada.

Estas válvulas tienen, como su nombre indica, tres orificios: dos de entrada y uno de salida. A uno de ellos se le conecta la tubería del agua fría para que entre en la válvula cuando y cuanto se desee. A otro se le acopla la tubería del agua caliente, para que se mezcle con la fría que ha entrado por el otro hueco. El tercero es el que facilita la salida del agua que ha entrado por las otras dos tomas, ya mezclada.

Además de estos huecos, una válvula de 3 vías lleva incorporado un termostato, que se encarga de regular la temperatura a la que saldrá el agua de la misma, una vez mezclada el agua caliente y la fría que entra en ellas. El termostato controla la temperatura del agua en función de la selección efectuada por quien abre el grifo correspondiente o programa la lavadora o lavavajillas.

En función de si quien activa el mecanismo que hace correr el agua la selecciona más o menos caliente, el termostato se expandirá o contraerá. Así, la válvula irá abriendo o cerrando la cantidad de agua fría y caliente para la mezcla, de manera que tenga el nivel de calor deseado.

Evitar las quemaduras

La primera ventaja de las válvulas de 3 vías termostáticas en los circuitos de agua caliente sanitaria es la posibilidad de conseguir agua con el nivel de calor que se necesita en cada momento. Esto es posible gracias a ellas. La segunda es muy evidente: no tener que ducharse con agua fría o quemarse con agua a una temperatura elevadísima.

Tanto los calentadores de agua como las calderas de gas que se encargan de la misma operación sacan el agua a una temperatura excesivamente caliente. Y la piel humana se quema con facilidad por el contacto con agua excesivamente caliente. Especialmente en el caso de los niños. Por eso hay que tener muchísimo cuidado con la temperatura del agua que se selecciona.

Sin estas válvulas, el agua caliente llegaría demasiado caliente al grifo. Para que te hagas una idea, los calentadores de agua elevan la temperatura de esta por encima de los 55 grados. Esto se hace con un objetivo: eliminar de ella todo tipo de bacterias dañinas para los humanos, y entre otras cosas evitan la transmisión de la legionella. Pero claro, si después no se reduce esta temperatura, las quemaduras están aseguradas.

Para un humano adulto, entrar en contacto con agua a más de 43 grados centígrados implica quemarse. En el caso de los niños pequeños, el agua a más de 50 grados les puede provocar quemaduras muy graves, de las que dejan secuelas durante años. De ahí la necesidad de utilizar estas válvulas. Eso sí, hay que tener cuidado igualmente y vigilar que el agua no salga demasiado caliente, lo que suele suceder cuando el termostato de la caldera sufre una avería. También cuando la válvula se desgasta. O, simplemente, por seleccionar una temperatura muy alta por un descuido, algo que requiere atención y que no es un fallo de ninguno de los dos elementos mencionados.

Cómo funcionan las válvulas de 3 vías termostáticas

Las válvulas termostáticas se encargan, como hemos mencionado, de mezclar agua caliente con fría para que la mezcla quede a la temperatura adecuada. Pero no es la única misión de estas válvulas. Así, las válvulas de 3 vías termostáticas también se ocupan de regular la presión a la que sale el agua con destino al grifo o electrodoméstico correspondiente. Otra de sus ventajas, por tanto. A esta se añade que por cómo están dispuestas, estas válvulas también se encargan de que la temperatura seleccionada en cada caso se mantenga constante una vez se alcanza al mezclar.

Para que todo esto sea posible, la válvula lleva un elemento mezclador, que es el que se encarga de que tanto la temperatura como la presión se mantengan. Así, si la presión cambia, también lo hace la temperatura. El mezclador se encarga de corregir esta variación, y tarda tan poco en hacerlo, que quien ha abierto el grifo apenas se enterará de los cambios que se han dado en la válvula.

Pero ¿dónde se colocan estas válvulas? Pues una parte se instalan a la salida la caldera de agua caliente o el termo (también conocido como calentador de agua), donde se acumula el agua caliente, lista para mezclarse con la fría. Cuando sale de cualquiera de los dos, en cualquier caso, el agua está excesivamente caliente. Por eso, antes de salir al circuito que llevará al grifo seleccionado en cada caso, el agua que sale de la caldera se encontrará con agua fría a través de una tubería que entra en la válvula.

Generalmente, el proceso de mezclado del agua hasta que alcanza la temperatura adecuada es bastante rápido gracias a estas válvulas. Como consecuencia, llega una ventaja más: dado que se puede empezar antes a utilizar el grifo del agua caliente para lavarse o darse una ducha, la factura del agua será menor. Además, se ahorra agua y energía, porque está preparada antes para empezar a consumirse.

También se pueden encontrar válvulas de 3 vías termostáticas junto al punto en el que va a utilizarse. Es decir, a la entrada de los lavabos, los fregaderos, etc. Generalmente, esto sucede en instalaciones de tipo industrial, como hospitales, colegios, establecimientos de hostelería e incluso en laboratorios. Al igual que las que se utilizan en termos y calderas, también cuentan con protección para quemaduras, y permiten eliminar bacterias.

Otras ventajas de estas válvulas

Además de los beneficios que ya hemos expuesto, las válvulas de 3 vías termostáticas tienen más beneficios. Entre ellos, la mejora de la gestión del agua caliente, ya que evitan que las tuberías pierdan calor. Además, gracias a ellas se puede interrumpir el paso del agua caliente a voluntad. Y volver a darla cuando sea necesario.

Estas válvulas también se encargan de proteger, gracias a su función, diversos componentes del circuito. Evita su corrosión, además de protegerlos contra dilataciones y contracciones excesivas por la acción de agua a temperaturas excesivamente elevadas cuando se desea contar con agua no tan caliente. También cuida del estado de las cañerías, que sufrirán menos corrosión por su presencia.

Estas válvulas también consiguen que el elemento acumulador de agua caliente rinda mejor. En un circuito con este tipo de válvulas, el agua caliente que entra en el circuito es menos de la que entraría sin ellas. Solo entra la cantidad que la válvula considera necesaria para la obtención de la temperatura adecuada al mezclarla con fría. Por tanto, cuando se cierra el grifo del agua caliente cuya apertura accionó el sistema de calentado de agua, y de nuevo entra agua al acumulador, no será tanta el agua que haya que calentar. Esto hace que haya que gastar menos energía.

Por su funcionamiento, las válvulas de 3 vías termostáticas permiten también disfrutar de un sistema seguro y que evita que el agua salga con diferencias bruscas de temperatura de un momento a otro. Es decir, que a no ser que el sistema, o la propia válvula, presente alguna avería, la temperatura del agua será constante.

Así no habrá sorpresas desagradables durante las duchas, que hacen que quien está bajo el grifo pase de tener una temperatura agradable a agua fría en unos segundos, sin ningún motivo aparente ni tocar el grifo. Lo mismo sucederá con la presión del agua: si no hay ninguna avería, será siempre constante. Son, por tanto, garantía de que el uso de agua caliente es siempre confortable, seguro y rápido.

Estas son las principales ventajas de las válvulas de 3 vías termostáticas cuando se instalan en un circuito de agua caliente sanitaria. Pero las compañías expertas en la construcción y puesta en marcha de estos circuitos suelen contar con mucha más información sobre ellas. No solo sobre sus ventajas y beneficios. También sobre cómo se instalan y los distintos modelos disponibles. Por tanto, si necesitas información sobre válvulas de 3 vías termostáticas para circuitos de agua caliente sanitaria, bien para una nueva instalación o para una reforma ¡acude a expertos para informarte de las mejores opciones!

Añade un comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

¿Quieres estar informado? ¡Suscríbete a nuestra newsletter!