Cuándo se debe instalar una válvula reductora de presión y una válvula de presión diferencial
Guía Práctica

Cuándo se debe instalar una válvula reductora de presión y una válvula de presión diferencial

En todos los circuitos que tienen algo que ver con el agua, como los de agua y calefacción, regular el flujo del agua a través del mismo es fundamental. Si no se hace adecuadamente no solo puede haber problemas de presión, tanto por exceso, como por defecto. También averías muy aparatosas, a evitar mediante la instalación de válvulas. Estas tienen como misión principal regular el flujo de agua que pasa por el circuito. Pero cada una tiene su función. Es decir, que hay varios tipos de válvulas, y cada una tiene una misión concreta. Por tanto, tendrás que saber primero qué es lo que quieres que la válvula controle, para después elegir qué válvula instalar. También tendrás que conocer qué función tiene cada válvula. Así sabrás cuándo instalar una válvula reductora de presión y una válvula de presión diferencial. Descubre a continuación qué características tiene cada una y cuándo instalarla.

¿Qué es una válvula reductora de presión?

Una válvula reductora de presión es, tal como su nombre indica, una válvula que se instala en un circuito con la finalidad de reducir la presión con la que el agua circula por él. Con su presencia en un circuito, además, se reduce en gran medida la posibilidad de que este sufra desperfectos por culpa de una presión excesiva. Es decir, que este tipo de válvulas evitan no solo averías. También reventones de tuberías.

Formalmente, este tipo de válvula, a la que también se la conoce como válvula reguladora de presión, es un tipo de válvula de control que rebaja la presión del agua a partir de su paso por ella en un circuito. Esta reducción no es variable, ya que la válvula está pensada para que la presión que llevará el agua a partir de pasar por ella sea constante y no varíe. No experimentará ningún cambio aunque haya un aumento o una reducción de presión en el flujo que llega hasta la válvula. Tampoco si la demanda de agua en el circuito cambia.

El exceso de presión de las tuberías no solo puede llevar a averías en las tuberías del circuito. También a las de los distintos elementos conectados a él. Por ejemplo, las calderas o los calentadores de agua. Además de estos componentes, cuando la presión del agua es excesiva, el resto de componentes del circuito también se deterioran con más rapidez de la que deberían. Los grifos o los flotadores de las cisternas de los inodoros se van desgastando.

Asimismo, sufrirán las consecuencias los componentes de los electrodomésticos que se conectan al circuito, como las lavadoras. En este caso, las que sufren más son las gomas que llevan el agua a la lavadora, y la sacan después de ella. Pero no son los únicos elementos que desgasta más rápido de lo normal una presión de agua excesiva. En general, sucederá lo mismo con la mayoría de componentes de cualquier aparato o elemento conectado al circuito de agua. Por ejemplo, las válvulas de entrada y salida de agua de los radiadores.

Pero estas válvulas reductoras de presión no solo evitan averías y rotura de componentes. Tienen otras ventajas. La primera es que reducen el consumo de agua. Al no salir tanta agua por los grifos o enviarse a los radiadores por tener una presión menor, se gasta menos agua. En realidad, no es que el consumo de agua que se hace al instalar una válvula sea menor que el habitual. Es que el exceso de presión que tiene el circuito hace que el gasto de agua sea mayor que el que debería.

Además, al consumir menor agua, lo que es beneficioso también para el medio ambiente, también conseguirás ahorrar en la factura del agua. Como suele suceder, a menor consumo menor importe a pagar por ello. Por tanto, una vez regulado el flujo del agua con este tipo de válvula, la factura de agua se verá reducida, y pagarás menos.

¿Qué es una válvula de presión diferencial?

Entre una válvula reductora de presión y una válvula de presión diferencial hay más diferencias de las que parece. En esencia, las dos se utilizan en circuitos por los que pasa el agua. Pero la segunda, aunque también se utiliza para mantener la presión constante en un circuito, se usa en concreto para poner un tope a la presión entre dos puntos y evitar que las instalaciones por las que circula el agua que limitan sufra una subida repentina de presión. Pero no porque el agua que se suministre al circuito tenga más presión antes de llegar a él. Se dedican a evitar la subida de presión que se produce al cerrar al mismo tiempo dos o más válvulas termostáticas.

Estas suelen encontrarse en circuitos de calefacción, y en muchos casos se encargan de permitir o cerrar el paso de agua caliente a radiadores y otros elementos emisores de calor del circuito. Y para evitar que al cerrar el paso del agua a estos circuitos la presión que queda en el resto del circuito suba, estas válvulas se encargan de que no suba demasiado. Pero que tampoco baje, algo que también puede suceder en determinadas circunstancias.

Por tanto, con estas válvulas instaladas en el circuito, y en funcionamiento, el agua que circula por las tuberías tendrá una presión constante. Sin importar si se accionan otras válvulas o dispositivos de control manual. Gracias a esto, también acaba con otras molestias que se producen cuando la presión en el circuito no es la adecuada. Por ejemplo, las vibraciones o los silbidos que suelen escucharse cuando esta está por encima o debajo de lo ideal. También otros ruidos que se escuchan en otro tipo de válvulas si la presión del agua es excesiva o demasiado escasa.

Cuando instalar una válvula reductora de presión y una válvula de presión diferencial

Ya hemos visto a qué nos referimos cuando hablamos de una válvula reductora de presión y una válvula de presión diferencial. Y de lo que hemos comentado de cada una puedes intuir en qué situaciones es necesario instalar cada una. La primera se puede colocar en cualquier circuito encargado del transporte de agua. Por tanto puede encontrarse en todo tipo de circuitos de agua caliente. Pero también en los de fría.

En general, este tipo de válvulas son aconsejables para proteger las instalaciones y electrodomésticos conectados a un circuito de agua en caso de que la presión de entrada a ellas supere un valor determinado. En cuanto la presión supera los 3 bares, lo que ya es excesivo, debe instalarse una válvula reductora de presión a la entrada del mismo. Generalmente, para que sea más eficaz se debe colocar justo después de la llave de paso de agua al circuito. De esta manera evitarás fugas de agua, desgastes y averías en equipos y circuito.

Junto con la instalación de esta válvula puede resultar interesante colocar también un manómetro para medir la presión en el circuito. Gracias a este dispositivo, podrás revisar de un solo vistazo qué presión tiene el agua del circuito en todo momento. Eso sí, su instalación, lo mismo que la de la válvula, la debe realizar una empresa o profesional experto en fontanería y/o en circuitos de calefacción. No es una tarea que pueda llevar a cabo cualquier aficionado a la fontanería. Además de por la cierta complejidad de la instalación, por la necesidad de evaluar y establecer la presión de agua que llega a la vivienda en cuestión, y la que debería llegar.

Hay quien cuando tiene un problema de este tipo intenta evitar la instalación de una válvula, y el correspondiente desembolso económico, cerrando un poco la llave de paso del agua a la vivienda. Pero no servirá de nada. Bueno, sí. Solo para que el agua entre con la misma presión, pero con un caudal menor.

Mientras tanto, la válvula de presión diferencial se encontrará exclusivamente en los circuitos de calefacción. Pero solo en los que tengan como elemento encargado de transportar calor el agua. Funciona limitando la presión diferencial máxima que puede generar la bomba. Para ello se encarga de derivar al circuito de retorno el caudal sobrante, al mismo tiempo que la presión y el caudal que se necesita para alimentar los elementos productores de calor.

Este tipo de válvula se tiene que instalar después de la bomba. Estará en un punto que esté situado entre la ida del agua cuando sale de la caldera para llegar a los radiadores, y el retorno, que lleva de vuelta el agua a la caldera. Se puede montar en cualquier posición: horizontal o vertical. Eso sí, hay que colocarla en el sentido que tiene el flujo del agua en el punto elegido. Puede estar en tuberías ascendentes y es compatible con sistemas con calderas de condensación.

En este punto seguro que ya tienes claro de qué hablamos cuando nos referimos a una válvula reductora de presión y una válvula de presión diferencial. Además de a qué se refiere cada una y cuál es su finalidad, también hemos visto en qué tipos de circuito y en qué supuestos es recomendable instalarlas. Así que si detectas un problema de presión en el circuito de la calefacción o en el suministro de agua, ¡contacta con una empresa experta en fontanería y calefacción para que te instale la más adecuada!.

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