Guía Práctica Normativa y Certificación

Válvula de gas | Características y cómo instalarla

Los circuitos destinados a la conducción de gas están compuestos por varios elementos. Entre ellos hay más de una válvula de gas, que tienen una misión muy concreta. Estos elementos, que hay que instalar obligatoriamente en todas las conducciones de gas, se encargan de bloquear el paso del gas al circuito cuando hay un problema. También cuando se desea cortar el suministro. O de abrir de nuevo el paso al gas por la conducción cuando no hay ningún fallo, y cuando el sistema funciona perfectamente y se desea reanudar el servicio.

Hay distintos tipos de válvulas metálicas para gas, distinguiendo las válvulas o llave de paso, las encargadas de limitar el exceso caudal de gas en un circuito y las limitadoras de temperatura que protegen la instalación frente a incendios y minimizar la posibilidad de una explosión. Cada una tiene su misión, que te mostramos a continuación, así como las bases para su instalación y las precauciones a tener en cuenta al instalar cada una de ellas.

Los dispositivos de corte (llaves de paso) deben ser conforme a las características mecánicas y de funcionamiento indicadas en la norma UNE-EN 331 hasta diámetro nominal inferiores o iguales a DN50, salvo a lo que respecta al caudal nominal en el caso de las llaves de coenxión a aparatos de coción domésticos que lleven incorporado el limitador de exceso de caudal citado en la norma UNE 60670-4 que deben cumplir lo establecido en la norma UNE 60719. Para diámetros superior a DN50 e inferior o igual al DN100, debe cumplir lo establecido en la norma UNE 60708. Las dimensiones de los mismos y de sus conexiones deben ser conforme con lo especificado en le norma UNE 60718.

Las válvulas de paso, se encargan de permitir el corte o la apertura del suministro cuando sea necesario. Una válvula de gas de las dedicadas a la protección del circuito tiene dos finalidades. La primera es regular y evitar un exceso de caudal y flujo de gas por la instalación. La segunda es dejar la instalación libre de gas si hay un incendio, para evitar males mayores o daños en el circuito y en el recinto. Así, si hay cualquiera problema, las válvulas se cierran para que al fallo en cuestión no se agregue una explosión o un incendio. También para evitar fugas de gas cuando la instalación resulte dañada.

Válvulas de paso del gas

Estas válvulas se encargan de permitir que se abra o cierre el suministro de gas a un circuito a voluntad. Por ejemplo, cuando se corta el suministro de gas a una vivienda porque su propietario o quien vivía en ella ha dado de baja el servicio. Para ello, cuenta con una palanca o mariposa que, al girarse, abre o cierra el suministro de gas.

Generalmente, para abrir o cerrar estas válvulas solo es necesario dar un cuarto de vuelta a la palanca o mariposa que incorpora. Por lo tanto, no es un procedimiento excesivamente complicado. En la posición de abierto, la palanca o mariposa debe estar orientada en el sentido del flujo, y en la de cerrado debe ser perpendicular a dicho flujo. Debe ser imposible montar la válvula de manera incorrecta.

Las llaves deben disponer de un sistema de bloqueo mecánico en posición de cerrado que impida el giro del obturador. La válvula debe ser fácilmente precintable en la posición de bloqueo

Válvula limitadora de caudal

Este componente de control del circuito de gas se encarga de cortar el paso del gas a una instalación en el momento que detecte que el flujo que circula por ella es mayor de lo debido. Para ello, están preparadas para ser automáticas y activarse solas en cuanto comience a producirse el problema. Después de cerrarse, el paso de gas al circuito quedará interrumpido, y la válvula quedará en espera de que se solucione el fallo que ha ocasionado el exceso de gas. Cuando sea así, se abrirá de nuevo de manera automática, y se reanudará la circulación normal del gas por la instalación.

Para poder realizar esta tarea y no sufrir excesivos deterioros con el paso del tiempo, esta válvula de gas lleva un sistema de protección frente a determinados elementos. Es decir, contra la acción de las impurezas y la suciedad. Si estas se adhieren a la válvula, en concreto al mecanismo dispuesto para abrirla y cerrarla de manera automática, puede haber problemas y no prestar servicio con normalidad. Esta protección, por tanto, se ocupa de que las impurezas no obstaculicen su apertura y su cierre, y de que la válvula siga ejerciendo su tarea con seguridad.

De otra manera, puede que la válvula no sea capaz de cerrarse completamente cuando sea necesario, y pueda haber problemas por exceso de flujo que lleven incluso a una explosión. Por tanto, esta protección es tan importante para una válvula de gas que limita el caudal, como el mecanismo que activa su cierre y apertura automáticamente.

Pero esta no es la única medida que toman los fabricantes de estas válvulas para que la suciedad o los elementos extraños no afecten a su funcionamiento y siga siendo segura, como el circuito. Las válvulas también pueden purgar solas las impurezas cuando el circuito de gas en el que están instaladas está funcionando de manera normal. Para ello, incorporan un pequeño agujero por el que se expulsan dichas impurezas, e incluso el gas que sobre. También llevarán su propio tratamiento, para conseguir que la suciedad o los elementos extraños se queden atascados al salir y puedan acumularse y dejarlo bloqueado.

Válvula de seguridad frente al exceso de temperatura

Este tipo de válvula de gas se encarga de proteger el circuito, básicamente, de los incendios. Su misión es cerrar el circuito de gas en cuanto se detecte un aumento de temperatura por encima de lo habitual. Esto podría ser indicativo de que hay un incendio en el entorno, y con su cierre se evita que el gas pase a un circuito que puede verse afectado. El tiempo de cierre, una vez alcanzada la temperatura correspondiente, debe ser inferior a 60 s.

De no existir este tipo de válvulas, ante cualquier incendio que afectase al circuito, por pequeño que fuese, podría afectar a la tubería y provocar una fuga o una explosión. Por tanto, su presencia en los circuitos, además de obligatoria en instalaciones realizadas con tubería multicapa, es imprescindible para evitar complicaciones.

Para poder evitar más problemas en caso de fuego, esta válvula está preparada para cerrarse de manera automática e interrumpir el paso de gas al circuito. Lo hará cuando alcance una temperatura predeterminada. Normalmente, esta temperatura suele estar entre los 95 y los 100 °C. Es una temperatura lo bastante elevada como para que la válvula de gas no se active si no hay peligro. Por ejemplo, en un día de verano en plena ola de calor porque se haya quedado abierta una ventana.

De esta manera, cuando esta válvula detecte que se cumplen los requisitos necesarios para cerrarse automáticamente, dejará todo el circuito sin gas. Después del disparo por temperatura, la válvula no se debe rearmar, el obturador debe permanecer cerrado y tener una fuga inferior a 30 l/h. Eso sí, no dejará el circuito cerrado eternamente, sino que lo hará durante un tiempo. Generalmente, lo mantendrá cerrado durante el tiempo necesario para poder apagar un fuego de escasa envergadura.

Cuánto tiempo puede estar cerrada una válvula de seguridad térmica

Para permitirlo, este tipo de válvula de gas está preparada para estar cerrada e impedir el paso del gas durante un tiempo determinado. Durante ese tiempo, generalmente, dará tiempo a apagar el incendio si este es pequeño. Y si no, se podrá evacuar la vivienda o la empresa y evitar desgracias personales.

Por lo general, están preparadas para cortar el paso de gas al circuito durante más o menos una hora. Además, lo harán aunque la temperatura se alcance en la zona con el incendio. Aparte de esto, están listas para que el sistema detecte cuando alcance unos niveles ciertamente elevados. Por lo general, estas válvulas soportan hasta 925 °C sin que el mecanismo de cierre de paso del gas se inmute y vuelva a abrirse.

Al contrario que sucede con las válvulas de gas encargadas de limitar el caudal en el circuito, una vez pasado el peligro o el tiempo máximo que el mecanismo de cierre aguanta bloqueando el paso del gas, estas no se abrirán de nuevo. Después de haver transcurido el accidente, es necsario cambiar la válvula.

Instalación de válvulas en un circuito de gas

Como criterio general, las instalaciones de gas se deben construir de forma que las tuberías sean vistas o alojadas en vainas o conductos, para poder se separadas o sustituidas total o parcialmente en cualquier momento de su vida útil, a excepción de los tramos que deban discurrir enterrados. Cuando las tuberías deban atravesar muros o paredes exteriores o interiores de la edificación, se deben proteger con pasamuros adecuados.

Para instalar las válvulas obligatorias y necesarias en un circuito de gas, es necesario cumplir una serie de requisitos, tanto en la instalación de dichas válvulas en un circuito como en su fabricación. Como hemos mencionado, las válvulas preparadas para su instalación en una conducción de gas tienen que cumplir con una serie de normas, entre ellas: UNE-EN 331, UNE 60708, UNE 60718, UNE 60719, UNE 60670.

Ya de cara a su instalación, debes saber que las válvulas no pueden instalarse en cualquier punto de un circuito de gas. Deben colocarse en puntos concretos:

El emplazamiento de la llave de acometida, es la que dá inicio a la instalación receptora de gas, debe ser donde permita la accesibilidad de grado 1 o 2 desde la zona pública, tanto para la empresa distribuidora como para los servicios públicos (bomberos, policia, etc.)

La llave de paso de edificio se debe instalar lo más cerca posible de la fachada del edificio o sobre la misma, y debe permitir cortar el servicio de gas de éste. El emplazamiento lo determinan la empresa instaladora y la empresa distribuidora de acuerdo con la propiedad.

La llave de montante colectivo se debe instalar cuando exista más de un montante colectivo y tener grado de accesibilidad 2 o 3 para la empresa distribuidora desde zona común o pública.

La llave de usuario se debe instalar en todos los caso para aislar cada instalación individual y ser fácilmente accesible. En los caso de centralización de contadores, la llave de contador puede asumir las funciones de llave de usuario.

Hay diferentes tipos de llaves que integran la instalación individual:

  • La llave de contador se debe instalar en todos los casos y situarse en el mismo recinto, lo más cerca posible de la entrada del contador o de la entrada del regulador de usuario cuando éste se acople a la entrada de contador.
  • La llave de vivienda o de local privado se debe instalar en todos los caso y tener accesibilidad de grado 1 par el usuario. Se deben instalar en el exterior de la vivienda o local de uso no doméstico al que suministra, pero debiendo ser accesible desde el interior. Se puede instalar en el interior, en el este caso, el emplazamiento debe ser tal que el tramo anterior a la misma dentro de la vivienda o local privado resulte lo más corto posible. La llave de usuario sólo puede realizar la función de llave de vivienda  si es fácilmente accesible desde el exterior de la vivienda.
  • La llave de conexión de aparato se debe instalar para cada aparato de gas, y se debe ubicar lo más cerca posible del aparato de gas y en el mismo recinto. Su accesibilidad debe ser de grado 1 para el usuario. En el caso de aparatos de cocción para uso doméstico, se debe disponer de un limitador de exceso de caudal de acuerdo con la norma UNE 60719. El limitador de caudal puede estar montado en un manguito y este roscado a la válvula de paso o montado directamente en el interior de la válvula de paso.

Así, estas válvulas deben situarse en el inicio de cada circuito. Se colocan tanto en instalaciones colectivas como en individuales. En cualquier caso, deben estar en su punto de partida.

También es aconsejable colocarlas en el exterior, fuera de cada vivienda a la que da servicio el circuito. Puedes ver las de paso, por ejemplo, en las instalaciones en las que las tuberías suben por el patio de un bloque de viviendas. Antes de que la tubería entre en cada vivienda o instalación colectiva, estarán las válvulas. Con su instalación en el exterior se evita que, por ejemplo, en el caso de las válvulas protectoras, la rotura de una conducción pueda afectar a una vivienda. Si detectan cualquier tipo de problema, se activarán cortando el paso a todo el circuito, y la vivienda, o el edificio que cuenta con la instalación colectiva, quedarán protegidos.

Además de estar en el exterior y al principio del circuito, las válvulas también deben venir preparadas para poder instalarse en cualquier posición. No siempre se pueden instalar en horizontal. Por ello deben estar preparadas de fábrica para que el instalador se preocupe únicamente del punto en el que situarlas. Y del sentido en el que irá el gas. Porque siempre han de colocarse en el sentido en el que fluya. Eso sí, deben poder colocarse en horizontal y en vertical.

Básicamente, estas son las características que deben tener las válvulas que deben instalarse en un circuito de gas. También los requisitos que estas deben cumplir para su instalación de manera adecuada. Si te ha quedado alguna duda, no dudes en preguntarnos. Tanto por los tipos de válvulas para un circuito de gas como de los modelos que puedes instalar de cada una.

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