Soluciones de eficiencia energética

Los requisitos para poder instalar suelo radiante

Instalar suelo radiante es una de las mejores decisiones que podemos tomar para nuestra casa y nuestro propio bienestar. En efecto, es una forma de calentar nuestra casa mucho más natural y saludable porque el calor viene de abajo a arriba. Ello nos da una sensación de confort inigualable. Y esto es así desde hace mucho, ya que este era el método empleado por los propios patricios romanos para calentar sus casas.

¿Qué se necesita para instalar suelo radiante?

A pesar de todas las ventajas que tiene el suelo radiante como forma de calefacción hay que decir que no es posible instalarlo en todas las casas.

1.- La distancia en la instalación: aproximadamente se necesita una distancia de unos 8cm entre el suelo que pisamos y la forja de obra. Esta distancia es necesaria no solo para proteger la instalación sino que también es el espacio que necesitan los propios tubos que emplean. Esta distancia puede variar un poco en función del tipo de suelo radiante. Sin embargo, esto es necesario porque es su instalación está incluida la capa de instalación, la de aislante y la de tuberías.

2.- El tipo de suelo: es posible instalar suelo radiante en todo tipo de suelo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el suelo radiante cuenta con alta inercia térmica. Esto quiere decir que para calentar requiere de un suelo encima de él que pueda transferir y almacenar el calor. En este sentido el mármol es una buena opción, mucho mejor que suelos de parquet.

3.- En cuanto a especificaciones del espacio que necesitamos para instalar suelo radiante, también hay que añadir que se requiere un espacio extra para la máquina de aerotermina, la encargada de suministrar el calor.

4.- El uso que se vaya a hacer es otro requisito: si bien esto depende en último término de la elección de cada uno, podemos decir que es también parte de las indicaciones generales que debemos dar. A la hora de instalar suelo radiante debemos tener en cuenta que es un tipo de calefacción que no está pensada para apagarla y encenderla continuamente.

En efecto, se trata de un sistema de confort que regula la temperatura para conseguir unas condiciones ideales de comodidad. Por ello precisamente se beneficia de la inercia térmica del suelo para almacenar calor y no gastar energía. Estas condiciones pueden regularse mediante termostatos. Pero al mismo tiempo, esto hace que no sea recomendable para locales o lugares que vayan a tener poco uso.

La importancia del aislamiento

5.- Un buen plan de optimización energética: uno de los requisitos más importantes a la hora de instalar suelo radiante es asegurarnos de que la eficiencia térmica que tiene nuestro hogar está a la altura del mismo. Es por ello que un requisito fundamental consiste en acompañar su instalación de otros elementos que le ayuden a dar su máximo rendimiento. De lo contrario, podemos provocar que una zona de nuestro hogar se caliente más de la cuenta.

Esto sucede cuando hay pérdidas de calor por el aislamiento. Se produce recirculación del circuito. La temperatura que tiene este es normalmente de 35 grados que se traducen en 20 grados para la vivienda. Si no tenemos un buen plan de eficiencia energética, puede ocurrir que debamos incrementar en 10 ó 15 grados la temperatura del circuito para poder suministrar los mismos 20 grados de calor.

6.- El depósito de inercia: si bien en la mayoría de casas no es necesario instalar este elemento, en algunas sí es necesario. Para saber si nuestra instalación lo requiere, hay que decir que normalmente es para superficies de entre 150 y 200 metros cuadrados de suelo radiante. Esto no quiere decir que, por ejemplo, en viviendas  con dimensiones y condiciones concretas no pueda evitarse su instalación con sistemas de bombas de recirculación y otras soluciones.

De cualquier manera queremos recordarte que el suelo radiante puede aportarte muchas ventajas. Estas son por ejemplo que al eliminar los radiadores contribuye a generar mayor espacio. Consume poca energía porque funciona a baja temperatura y tampoco aporta sequedad. Además, su bajo consumo lo hace ideal para combinarlo con instalaciones energéticas de autoconsumo. Por último, debemos señalar que esta instalación ha evolucionado hasta el punto de poder refrescar desde el suelo en el verano.

Es por eso que cada vez son más las personas las que apuestan por esta alternativa. Eso ha hecho que los costes de su instalación se hayan abaratado. También ha hecho que aparezcan alternativas que podemos instalar nosotros mismos. Nos referimos, por ejemplo, al suelo radiante eléctrico. En general, existen muchas razones para instalar suelo radiante en tu hogar.

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